CIDR

 

CIDR es el acrónimo de Classless Inter-Domain Routing y se denomina así a un protocolo de interpretación del direccionamiento IP surgido a raíz del agotamiento del espacio de nombres IPv4.

 

El direccionamiento IP original se realizó empleando 32 bits y para facilitar su uso se decidió anotar estas direcciones dividiendo los 32 bits en 4 bytes, convirtiendo cada byte a decimal y separándoles mediante un punto.

 

Junto a lo anterior se dividió el espacio de direccionamiento en dirección de host y dirección de red empleando para identificarlos el byte completo y atendiendo a los primeros bits de la dirección para indicar la longitud de la red. Así si el primer bit era un 0 se consideraría que la dirección sería una clase A la cual se identificaría por el primer byte, si los dos primeros bits eran un 1 y un 0 se consideraría que la dirección sería una clase B a la cual se identificaría por los dos primeros bytes, y así sucesivamente. Para la dirección IP de este servidor esto se identificaría de la siguiente manera:

 

Este modelo de interpretación y direccionamiento tiene la ventaja de resultar muy sencillo en su distribución de redes pero presenta dos grandes inconvenientes: El primero que las tablas de rutas globales se hacen costosas de gestionar debido a que van a tener que almacenar todas las rutas posibles, lo que prácticamente significa que el enrutamiento no es escalable ya que la tabla de rutas tendría que añadir las 128 redes de clase A, las 16.384 redes de Clase B y las 2.097.152 redes de clase C posibles. El segundo que produce un uso ineficiente del espacio de direcciones en tanto que la mayoría de usuarios no se acomodaban a las clases existentes ya que los 254 hosts de una clase C resultaban pocos pero los 65.534 de una clase B eran excesivos para la mayoría y los 16.777.214 hosts posibles de una clase A sólo no resultaban adecuados ni para un carrier ni para una gran empresa por lo que con este sistema gran parte del direccionamiento se perdía.

Nótese que el número de direcciones posibles en los casos anteriores se incrementa en dos, pero esas dos direcciones, la primera y la última, no pueden ser asignadas a un host pues en IPv4 la primera se dedica a identificar a la red y la segunda es la dirección broadcast de la misma.

 

Aunque la necesidad de la creación de subredes ya había aparecido en tiempos tan tempranos como 1.985 (RFC950) y en 1.992 se produjo una reasignación de direcciones de forma global mediante la agregación de clases C (RFC1366) no será hasta septiembre de 1.993 cuando se decide por la IETF como solución de urgencia implementar un nuevo sistema de direccionamiento que gestione mejor las tablas de rutas ofreciendo mayor escalabilidad y que permita una mejor distribución de las direcciones publicando las RFCs 1517, 1518 y 1519 y utilizando CIDR como protocolo de direccionamiento IP desde ese momento.

 

CIDR ya no clasifica las redes por los primeros bits de la dirección ni construye las redes en base a octetos completos  sino que utiliza una máscara de red de longitud variable que se indica por un número asociado a la dirección. Este número indica los bits que deben utilizarse para saber que parte de la dirección IP corresponde a la dirección de red y que parte a la dirección del host. La dirección de red podrá por tanto utilizar tantos bits partiendo de la izquierda como resulten necesarios para identificarla y sin tener en cuenta la división en octetos.

 

La notación se realiza adjuntando a la dirección IP el número de bits necesarios para identificar la red separando ambos números por una barra /.

Así una clase C para la dirección de este servidor se anotaría como 176.28.103.205/24 lo que nos indica que los 24 primeros bits de la dirección identifican la red y el resto al host, obviando que en el sistema classfull en realidad sería una clase B.

 

Esto nos ofrece una ventaja clara tanto en la división en subredes como en la creación de redes agregadas o superredes. Así podemos dividir la clase C anterior en 8 redes iguales de 30 hosts cada una lo que notaríamos como 176.28.103/27 y que nos permite establecer las redes 176.28.103.0/27; 176.28.103.32/27; 176.28.103.64/27; 176.28.103.96/27; 176.28.103.128/27; 176.28.103.160/27; 176.28.103.192/27 y 176.28.103.224/27. También podemos subdividir el bloque en redes de distintos tamaños que se acomoden a nuestras necesidades.

 

Gráficamente podemos observar mejor la diferencia:

 

 

CIDR nos permite igualmente agregar redes para un RIR o un ISP de tal manera que pueda utilizar como una sola red varios espacios continuos de direccionamiento. Así en el caso de la red única 193.54.48/21 contemplaría el direccionamiento de  ocho redes de clase C: 193.54.48/24; 193.54.49/24; 193.54.50/24; 193.54.51/24; 193.54.52/24; 193.54.53/24; 193.54.54/24 y 193.54.55/24 o múltiples redes de distinto volumen con la ventaja añadida que la tabla de rutas global sólo necesitaría de una entrada.

 

Evidentemente las ventajas que nos ofrece no se extienden a la comprensión a primera vista de si una dirección corresponde a una red o no. En las direcciones classfull sabemos si dos host se encuentran en la misma red cuando son iguales los octetos correspondientes a la máscara. Así sabemos que 176.28.103.205 con máscara 255.255.0.0 se encuentra en la misma red que 176.28.0.1 dado que los dos primeros octetos de la dirección que se corresponden con la máscara de red (255.255) son iguales. En el caso de la notación CIDR tendremos que acudir a binario y ver si se corresponden los bits de red de las dos direcciones para saber si se encuentran en la misma red. Por ejemplo podemos ver como las direcciones 176.28.103.193/27 y 176.28.103.205/27 pertenecen a la misma red pero 176.28.103.235/27 pertenece a otra red:

 

 

Para saber más Rfc4632.

 

¿Que significa cidr y para que sirve?

CIDR en IPv4 contado al detalle

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